Kiss After Running | La promesa del running ya tiene vestido de novia
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Tul Novias, maravillosa tienda de moda nupcial en Boiro

La promesa del running ya tiene vestido de novia

Hola runners!

De nuevo un off-topic, y es que con el tema de la #boda tengo un filón 🙂

Como os dije en la entrada anterior este año tengo dos grandes “retos” por delante: consagrarme como promesa del #running y casarme.

¿Casarse es un reto?, yo creo que sí, porque viendo todo lo que hay que preparar para que el gran día salga lo mejor posible, el desafío es importante.

La búsqueda del VESTIDO es una de las tareas a las que mas tiempo y mimo dedicamos. Según la sabiduría popular, el secreto mejor guardado; o al menos eso es lo que todas las novias intentamos. Pero no siempre es posible.

Compartir este momento tan especial para mi con todos vosotros lo hace, si cabe, aún más mágico. Como comenté en el off-topic anterior, la “caza” del vestido de novia tiene dos paradas casi obligadas: Rosa Clará y Pronovias. En ambas tiendas el trato fue exquisito, cercano y muy muy agradable.

Me probé un montón de vestidos y lo cierto es que las profesionales que me atendieron acertaron en los vestidos que seleccionaron para mi. Y es que aunque tú haces una preselección de los que más te gustan de la colección, no siempre tienen todos los vestidos en tienda y ahí, su experiencia y profesionalidad es cuando se hace más necesaria.

Sin embargo, pese a  que las dos fueron buenas experiencias no sentía eso que todas las chicas dicen que sientes cuando te ves con el tuyo. Esa emoción que se supone que te embriaga no hizo aparición en ningún momento. Pero como no soy ni muy llorona ni especialmente romántica o ñoña, sencillamente creí que era un cuento chino más de toda la parafernalia que rodea a las bodas y sus preparativos.

La operación “vestido de novia” empezó hace algún tiempo. Un sábado en agosto le dije a mi chico que nos acercásemos a una tienda que su hermana me había recomendado. Boiro es un pueblecito costero en la provincia de A Coruña a unos 50 km de Santiago, mi ciudad. -Desde principios de año vivo en Vigo, así que aprovechando el primer fin de semana de mis vacaciones, convencí al futuro marido para echar un vistazo.

Soy franca, viviendo en Vigo y siendo de Santiago donde tienes tiendas de las dos firmas por excelencia, no tenía nada claro que fuese a encontrar nada interesante allí. Nunca había oído hablar de la tienda y dado que no soy una novia muy tradicional, mi intención, o al menos la idea que tenía en mi cabeza, era la de un vestido alejado de grandes volúmenes y fastuosidades. Vamos, que fui por probar y decirle después a mi cuñada que había cumplido con su recomendación. Sin más intención que la de “cumplir” fui a buscar esa tienda sin ninguna expectativa. De hecho, fui con mi novio!.

Llegamos a Boiro y tuvimos la suerte de aparcar muy cerca de la tienda. Me costó darme cuenta dónde estaba porque esperaba un escaparate más grande y lo que me encontré fue una pequeña cristalera con la tienda cerrada. Cerrada!!!. Vaya, había perdido una mañana de mis vacaciones y encima estaba cerrada. Ya no las tenía todas conmigo y encima esto.

ERROR! Mujer de poca fe!. Después de comprobar que la puerta estaba cerrada me fijé en aquel escaparate. Vaya, desde luego había piezas preciosas que no esperaba encontrar. Un montón de pequeñas joyas en forma de tocados, peinas y otros accesorios para el pelo. Me llevaron enseguida a volar a los locos 20, con aquellos maravillosos peinados con ondas al agua y el brillo de las perlas.

Complementos y tocados para novias en Tul Novias

En ese momento un señor se nos acerca y nos dice que enseguida la propietaria vendría a atendernos. Pasados unos minutos se acerca la propietaria y nos invita a entrar. Pasamos juntos mi chico y yo y le decimos que simplemente queremos echar un vistazo tanto a los vestidos de novia como de novio porque nos casamos en 2014. Después de decirle a mi chico que todavía es pronto para empezar con su traje ella se centra en mí e “invita” a mi novio a que salga a tomar un poco el aire.

Aprovecho ese pequeño impás para mirar a mi alrededor. ¡Guau!, parece  pequeña pero la tienda está llena de maravillas. Un toque barroco, color chocolate en las paredes, toques dorados, alguna maravilla colgada por aquí, unos zapatos por allá, un espejo…¡vaya! cada rincón merecía unos minutos. Desde luego había subestimado esta opción. Era la primera vez en mi vida que entraba en una tienda de novias y en ese mismo momento me di cuenta de que esa pequeña tienda con un carácter especial.

Me encontré con una mujer que desde el primer minuto hizo que me sintiese a gusto; me preguntó sobre mis gustos, mis ideas y tras un par de minutos, casi como un resorte, me dio un nombre: Jenny Packham. Era la primera vez que escuchaba ese nombre. Intenté memorizarlo al tiempo que continuábamos nuestra conversación y mis explicaciones y ella volvió a repetir “sí, lo que tú buscas es Jenny Packham”. Yo ni idea, pero en ese momento caí rendida ante la profesionalidad de la persona que tenía que delante.

Era mi primer contacto con la moda nupcial, y no había oído hablar sobre esta tal Jenny ni de sus vestidos.  Me dijo que hasta octubre tendría que esperar por la nueva colección, así que nada, a esperar. Simplemente intenté retener ese nuevo nombre en mi cabeza para poder hacer mi propia investigación al llegar a casa. Creí que la visita había terminado pero antes de irme me dijo que podía enseñarme uno de sus vestidos. Dos pasos a la derecha desde donde estábamos me invitó a entrar en el sitio más especial de la tienda. Una pequeña habitación con grandes espejos y un enorme guardarropa con puertas de cristal. Dentro, un montón de vestidos de novia esperando a ser elegidos. Estaba donde las novias se prueban sus vestidos y eligen el modelo con el que han soñado toda su vida.

Fuera de ese gran armario había algunos modelos colgados en perchas. La imagen en sí fue un pequeño schock y no supe fijar la mirada en ningún punto concreto, había demasiadas cosas para memorizar,  hasta que en una de esas perchas vi una auténtica joya. “Éste es de Jenny Packham”.

En ese momento comprobé que aunque fuese mi primera vez en una tienda de novias, supe que estaba delante de algo realmente especial. Siempre me ha gustado mucho la moda y suelo estar al corriente de tendencias y diseñadores. Era imperdonable, ¿cómo se me había podido escapar a mí esta mujer?. Descolgó la percha y le dio la vuelta al vestido para que pudiese ver la espalda. No tenía palabras, simplemente era espectacular. No tenía idea de quien era esa tal Jenny, pero sin duda era quien iba a firmar mi vestido.

Era maravilloso, elegante, súper femenino y muy delicado. Era lo que yo tenía en mi cabeza. “¿Hasta octubre sin probarme esto?”. Era lo único que podía pensar. Me enamoré con el primer y único vestido que vi. Fui sin pretensión alguna y hasta dos minutos antes no me importaba esperar un par de meses para ver la nueva colección de la diseñadora y dos minutos después, tenía ansia viva porque llegase ya el otoño y poder enfundarme aquel vestido.

Salí de la tienda con una tarjeta en la mano y la promesa de que volvería en octubre. ¡Por supuesto que volvería!. Mi novio enseguida se dio cuenta de que algo había pasado allí dentro por la sonrisa de oreja a oreja que llevaba en la cara. Le conté emocionada que había visto un sueño de vestido. Llamé a mi madre inmediatamente y le informé que acababa de dar el pistoletazo de salida a la “operación vestido”. Durante el trayecto a casa intentaba repetirme una y otra vez el nombre de la diseñadora. No veía el momento de llegar a casa y teclearlo para buscarla.

Así lo hice y sólo me sirvió para confirmar todas mis sospechas. Esta Jenny es una crack!.

Pasaron las semanas y como tenía el run run en la cabeza de que se necesitan meeeeeses y meeeeeses para tener a punto tu vestido decidí pedir cita en Rosa Clará y Pronovias. En ambas entiendas me quedé con uno que me iba bien. Sin embargo, preferí no dar el paso y no me compré ninguno de ellos. Sabía que tenía que volver a Tul Novias.

Me quedé con los datos y los precios pero ninguno de ellos era del estilo que yo tenía en la cabeza y aunque me veía linda con ellos, no sentí ninguna de esas cosas que las novias dicen que sienten cuando te pruebas el tuyo. De hecho, cuando salí de Pronovias me autoconvencí de que esas películas que se montan las chicas con sus vestidos son eso, películas y de ciencia ficción. O eso, o que yo carecía de cierta “sensibilidad”.

Con dos vestidos preseleccionados el paso de las semanas empezaba a pesarme, y como en ambas tiendas me apremiaron con que tenía que decidirme ya, me entraron las prisas. Por un momento dudé pero algo me decía que yo no podía elegir el mío sin visitar de nuevo Tul Novias, la tienda de Boiro.

Llegó el día, tuve que desplazarme desde Vigo a Santiago para recoger a mi madre y a mi abuela. A la hora indicada tuvimos la suerte de aparcar justo delante de la tienda. Nos bajamos del coche y de nuevo me quedo loca con el escaparate. Otro vestido precioso perfecto para una novia jovencita con una falda de tul maravillosa.

Entramos y Loli me recibe con una gran sonrisa. Le presento a las damas de honor que me acompañan (mamá y abuela). Al entrar en la tienda me fijo que justo al fondo tiene colgado un vestido espectacular repleto de pedrería de pies a cabeza. Inmediatamente me trasladó a la alfombre roja de Cannes, Venecia o Los Ángeles. Os aseguro que cualquiera de las actrices que tenéis en la cabeza podrían llevar aquel vestido y ser elegidas la mejor vestida. Era realmente precioso.

Loli y yo nos vamos solas al probador y nos sigue Rosa (desde aquí un abrazo muy cariñoso) quien se encarga de los arreglos de los vestidos de todas las novias de Tul Novias. Me indican que me vaya desnudando y Loli me pregunta por el vestido que había visto en la visita de agosto. No lo recuerda exactamente y yo, encantada, le refresco la memoria. Pero ese vestido ya no estaba en la tienda y no volvería jamás.

No hay problema, no me importa. Sin dudarlo le digo que me traiga los que ella considere que me irán bien. Pongo total confianza en ella a la vista de las maravillas que plagaban la tienda. Salen y entran mis damas de honor y comienza, por fin, el espectáculo.

Me pruebo unos 7 u 8 vestidos. Jenny Packham (Londres), Leila Hafzi (Noruega), Jesús Peiró (made in Spain, Barcelona). Absolutamente maravillosos. No miento si digo que me habría casado con todos y cada uno de ellos. Estilos muy diferentes pero todos con dos características comunes: telas de grandísima calidad y feminidad en estado puro. Por supuesto me probé la joya de la alfombra roja. Sin palabras. Sencillamente era perfecto.

El problema en Tul Novias no era elegir el que mejor se adaptaba a mi, sino descartar a alguno!!!.

Creo que fue el cuarto que eligió Loli cuando sucedió. En su mano me pareció precioso, era justo del estilo que estaba buscando pero como todos me gustaban, simplemente dejé que me lo probasen. Subida a la tarima me miro al espejo que tengo justo frente a mi alzo la mirada y me quedo paralizada. Por primera vez no pude reprimir la emoción que sentí en ese preciso momento. No fui capaz de emitir ningún sonido, simplemente los ojos se me llenaron de lágrimas y no fui capaz de reprimirlo. Loli enseguida se dio cuenta y me dio la mano. Fue un momento mágico que nunca creí que viviría. Estaba convencida de que esa emoción de la que tanto hablan las novias era exagerada y que no respondía a otra cosa que no fuese la pura fantasía de sus cabezas. Pero sucedió.

Era ese. El mío. No había duda. Me di varias vueltas, me miré una y otra vez en el espejo y a partir de ese momento no fui capaz de dejar de sonreír.

A continuación me probé un par de vestidos más por puro disfrute, pero aunque no había salido de mi boca, yo ya había elegido. Y en efecto, Loli me dijo que podría probarme todos los que tenía en su tienda pero que todas y cada una de las cinco que estábamos allí (mis damas de honor, Rosa, ella y yo) sabíamos que sería en balde.

Sabía que tenía que visitar de nuevo esta tienda y acerté.

Y así fue. El día de mi boda llevaré un vestido firmado por Jenny Packham y lo único que lamento es que la fiesta no dure 8 días para poder disfrutarlo todavía más.

Desde aquí, envío un beso y abrazo enorme a Loli y Rosa. En Tul Novias no se venden vestidos de novia, se viven emociones y sueños.

Por supuesto mi recomendación total a todas las novias que estéis buscando vestido. Si tenéis la oportunidad de pasar por aquí no lo dudéis porque en esta pequeña tienda encontraréis verdaderas joyas.

Esta misma noche acudiré encantada a un evento que la tienda organiza al Pazo de San Lorenzo en Santiago. Un desfile nupcial en el que volveré a disfrutar con esos vestidos de ensueño y de paso sacaré nuevas ideas para los complementos, peinado, zapatos…Vamos, que entre mi boda y el #running estoy tan feliz que no me lo creo.

Ale, a googlear Jenny Packham en el buscador 🙂 Os encontrareis a Kate Middleton vestida con sus diseños por todas partes.

Por último, solamente quiero aclarar que este post lo he escrito simplemente y llanamente porque yo lo he decidido así y porque tenía muchas ganas de compartir todo esto con vosotros. Muchas, muchas gracias por seguirme.

Kisses & Love my runners!

Mariam Gª Veiga
mariam@kissafterrunning.com

Running, estilo de vida saludable y marketing online son los 3 ingredientes de mi cóctel favorito. Tienes carta blanca para abordarme sobre cualquiera de estos temas :) Yo estaré encantada de poder aportarte mi granito de arena.

17 Comments
  • Silvia
    Posted at 10:33h, 13 Marzo Responder

    Por lo que he podido percibir quizás la colección Gossamer de Anna Campbell te habría fascinado, como a mí. Que seais muy felices, un besico!

    • Kiss After Running
      Posted at 10:54h, 13 Marzo Responder

      Muchísimas gracias Silvia!
      La verdad es que no conozco a la diseñadora que me comentas.
      Ahora mismo curioseo 🙂
      Un abrazo!

    • Kiss After Running
      Posted at 11:02h, 13 Marzo Responder

      Vaya, realmente preciosas todas las colecciones.
      Guarda mucha solimitud en algunos diseños con Jenny Packham. Fantástico descubrimiento.
      Le estoy echando un vistazo a los tocados y es posible que uno de ellos sea el elegido!
      Muy muy similares a Jenny Packham y mejor precio.
      Los pendientes tb estupendos.
      Muchas gracias Silvia!

  • h*
    Posted at 22:19h, 26 Noviembre Responder

    ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! qué momento tan especial! cuando encontré mi vestido fue… tachánnnnnnnnnnnnnnnnnnnn, este es!

  • Estefanía
    Posted at 14:21h, 26 Noviembre Responder

    Hola Runner!!! Acabo de leer tu entrada y has conseguido que me emocione yo también. Joé, si yo no soy de bodas, ni de trajes de novia, ni de parafernalias de ésas, pero por un momento he sentido ganas de casarme. Hasta ese punto transmites!!! Ni que decir tiene que me fui a la página de Jenny y, olé, son verdaderas preciosidades. No sé cuándo te casas, pero espero ansiosa la entrada postboda ilustrada con una foto de tu elección final. Besos guapísima!!!

    • Kiss After Running
      Posted at 14:26h, 26 Noviembre Responder

      Muchas gracias Estefanía!
      Yo tampoco era de casarme pero reconozco que el tema vestido da un empujoncito importante.
      Desde que tengo el vestido estoy como loca de contenta. Deseando completar el look con los zapatos, complementos y demás. Y también por ver a mi novio, porque sé que él también está pensando en algo muy especial.
      Me casaré en junio y hasta abril no tendré mi primera prueba ya con el que será mi vestido. Prometo una foto de novia runner especialmente dedicada a todos los que me seguís también en esta aventura.
      Claro, todo eso sin desvelar demasiado, pero ya tengo alguna idea en la cabeza 🙂
      Un abrazo enorme runner!

  • Bea
    Posted at 09:30h, 25 Noviembre Responder

    Como una carrera…lo has contado con la misma emoción! Disfruta cada momemto porque luego ese día se pasa en un suspiro. Feliz semana

  • Paula
    Posted at 23:14h, 22 Noviembre Responder

    Hola runner! Me encanto leer lo q has escrito del vestido, tus sensaciones, simplemente magníficas!! A mi tb me encanta esa diseñadora… Si no es indiscreción… Son muy caros esos vestidos? Pasan de 3000€? Gracias wapa!!

    • Kiss After Running
      Posted at 17:05h, 25 Noviembre Responder

      Hola Paula,
      Lo cierto es que los precios varían mucho en función del modelo que elijas. Podrás encontrar algunos que sí, e imagino que si puedes acceder a modelos de temporadas anteriores, los precios serán más ajustados.
      Si te vas a un vestido-joya, muy típicos entre los diseños de Jenny Packham, el precio sube.
      Y no, no es indiscreción 🙂 A mí me costó mucho encontrar información al respecto de los precios de los vestidos de esta diseñadora. Es muy sencillo encontrar precios tanto de Pronovias como de Rosa Clará. Los tienes disponibles en las web habituales de bodas y novias.
      Básicamente sé el precio que rondan algunos modelos y el precio del mío, obviamente, y sí, son caros. Pero ten en cuenta la calidad, las telas, y el trabajo que tiene cada uno de ellos.
      Y a eso hay que unirle el diseño. Te aseguro que un Jenny Packham es reconocible a kilómetro de distancia.
      Mi amor por la diseñadora está más que claro, pero esto es muy particular.
      Yo me probé unos cuantos y podría haberme quedado perfectamente con Jesús Peiró. Magnífica firma española con diseños preciosos y dignos de cualquier alfombra roja.
      Será por opciones!!!
      Un abrazo Paula.

  • gonzaloquintana
    Posted at 15:44h, 22 Noviembre Responder

    Mucha suerte. ¿cuántas palabras tiene esta entrada de la boda?

  • Carla Feijoo Perez
    Posted at 14:21h, 22 Noviembre Responder

    Vai amodo….non che queda nada !!!!!!!!

  • Carla Feijoo Perez
    Posted at 14:19h, 22 Noviembre Responder

    Que potito……..!!!!!!estoy ansiosa…!!!!!!!:-)

  • Reich
    Posted at 14:05h, 22 Noviembre Responder

    Por muchas razones, últimamente estoy muy sensible, vamos, que siempre lo he sido, pero es que ahora lo exteriorizo de manera irremediable e incontenible, fíjate, cuando veo vídeos de running se me hace un nudillo en la garganta y todo… Y esta vez, no podía ser menos, me he emocionado muchísimo con este post. Me alegro muchísimo de que tengas el vestido del que presumimos será el día más bonito de tu vida 🙂

    • Kiss After Running
      Posted at 14:11h, 22 Noviembre Responder

      Gracias Reich,
      con el paso de los años también exteriorizo mucho más todo lo que siento y todo lo que me pasa. Últimamente es casi inevitable.
      En mi pequeña y corta historia como runner he cruzado meta en tres ocasiones y en cada una de ellas me he emocionado al pasar bajo el arco.
      Con el vestido me ha pasado lo mismo. Me sentí tan abrumada que no pude evitarlo y se me llenaron los ojos de lágrimas de pura emoción.
      Menudos meses que me quedan por delante. Me aseguraré de no despegarme ni de mis zapas de correr ni del paquete de kleenex 😛
      Un abrazo runner

  • Laura
    Posted at 12:15h, 22 Noviembre Responder

    Jajajjjajaajajaj, madre mia que identificada me he sentido!!! vamos como si estuviera en tu piel jajajajajaj que guay!!! Un besazo

    • Kiss After Running
      Posted at 12:25h, 22 Noviembre Responder

      Me acordé muchísimo de ti Laura, además las casualidades de la vida han hecho que viviésemos ese momento en el mismo día.
      Muchas, muchas felicidades.
      Estarás guapísima.

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