Por un estilo de vida más saludable

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Y en esto se ha convertido mi vida…

Lifestyle

Un estilo de vida con el que soy plenamente feliz y me siento mejor que nunca. Aunque tengo que decir que en este collage falta lo más importante: mi gente y Ultra. Pero hoy no voy a hablar de ellos sino de cambios.

Cuando allá por el mes de julio me dio por correr ni siquiera yo misma creí que no fuese una idea pasajera. No es que no confiase en mí misma, pero hasta el momento solamente he sido constante en los estudios y el trabajo. Los hobbies son otra historia. Empiezo con muchas ganas y a las pocas semanas lo dejo.

Sin embargo, esta vez es diferente. Cada semana que pasa esta nueva forma de entender mi vida se va adueñando un poco más de todos lo demás. Llega a todas partes. Está presente casi en cualquier situación. Pero adaptarse ni ha sido, ni está siendo tarea fácil. Todo cambio implica un desafío y en este caso, hablamos de unos cuantos: nuevos horarios, mayor organización, gente y caras nuevas en mi día a día, ilusiones, subidones, bajones, una alimentación diferente, semillas de cosas raras, tuppers que invaden mi cocina y un larguísimo etcétera. Cambios, cambios, cambios.

Y hablando de comer y de cambios…

Desde hace unos años presto más atención a la comida. Tanto a los productos en sí como a los platos y recetas que preparo. Pero hasta hace unos 7 meses no planificaba como ahora ni organizaba tanto mis comidas.

Solía caer en el error de las dietas hipocalóricas en cuanto notaba que los jeans se quedaban encajados en las caderas. Como dice mi querida @peralimonera: “no hay mejor gordímetro que unos pantalones vaqueros”. Vamos, que en cuanto veía asomar el michelín, ese que durante el invierno se disimula perfectamente pero que en cuanto llega el verano no hay forma humana de esconder, dieta al canto.

¿Método?. Ninguno. Lo fundamental era restringir alimentos porque sí (sobre todo si lo decía un tal Dukan) y pasar hambre. Comer en el plato de postre de Barbie y convertir la lechuga en el único toque de color, con permiso del salvado de avena. ¡ERROR!

Por aquella época los hidratos de carbono (de los que no sabía exactamente ni quiénes eran ni para qué servían) eran como una especie de orcos de Mordor dispuestos a amargarme la existencia. Cada día les declaraba una guerra sin razón (como todas) y me esforzaba en eliminarlos costase lo que costase. De un plumazo, fuera de la lista.

La verdad es que si el objetivo era perder peso rápidamente, perfecto porque realmente lo conseguías. Pero eso sí, el precio que había que pagar pasaba por tener un tigre de bengala y celo durante todo el día rugiendo a la desesperada en tu estómago. A eso sumemos la sensación de vivir suspendida sobre unas piernas de mantequilla, constantes mareos y dolores de cabeza. Cansancio, debilidad y sí, menos lorcillas, pero con el culo blandito. Ni qué decir tiene que con este panorama el mayor esfuerzo que tu cuerpo te permitía realizar, se limitaba a una pequeña caminata de 20 minutos (y sin mucha alegría). Consecuencia: de otro plumazo, fuera deporte.

En todo este proceso, la edad es un factor muy importante a tener en cuenta y es que, discúlpenme por decirlo así tan directamente, pero he llegado a la conclusión de que la edad es inversamente proporcional al grado inconsciencia de uno mismo y por tanto, la probabilidad de ser un insensible a los riesgos que puedas correr es mucho mayor. Vamos, que eres joven y pasas de todo. ¿Para qué te vas a preocupar si tienes veintipocos y tu rostro rezuma lozanía? (aunque ya te digo yo que con esa dieta la lozanía se esfuma).

Pero todos sabemos que el tiempo no se para ni con una crema de La Mer, así que a medida que vas cumpliendo años y maduras (Dios lo quiera), cada vez tienes más claro qué es lo que quieres y qué no; a qué estás dispuesto y por dónde no pasarás nunca más.

Empiezas a ser realmente consciente de cosas tan “tontas” como la salud. ¡Vaya!, algo en lo que hasta ahora no habías caído. Y es que para qué te vas a preocupar por algo así cuando tienes 20 años. Las prioridades cambian y el modo en que enfocas tus objetivos y los caminos que seguirás para conseguirlos, también.

Total, que vas ganando experiencia en todos los aspectos de la vida (y también esas cosas que las marcas de cosméticos llaman líneas de expresión) y al repasar tu lista de prioridades ves que una alimentación saludable, equilibrada y que te permita llegar al final del día siendo persona (humana, cristiana y decente como dice un cura de la tele) es uno de los temas que ocupa un lugar privilegiado. No se trata tanto de ver qué es lo que pones en tu ridículo plato de postre, sino de darle al coco y buscar el por qué de todo. No es cuestión de comer, dejar de comer, o de adelgazar a toda costa, sino de apostar por un estilo de vida que se reflejará en todo lo que hagas a partir de ese momento.

De pronto descubres que tienes mayor interés por descifrar lo que pone en las etiquetas de los productos, en averiguar qué alimento va bien para tal o cual cosa y haces cálculos mentales para llevar una proporción de macros más adecuada. Lees y visitas webs de alimentación y preguntas dónde puedes adquirir esas semillas que le has visto a no sé quién en su perfil de Instagram (puede que ahora tú las descubras en el mío).

Pasas la barrera de los 30 y tienes más energía que nunca. Quieres marcarte nuevos retos y te planteas cosas en las que antes no perdías ni un segundo. Vas a por todas en todo. Te esfuerzas, te equivocas, caes, te levantas una y otra vez y vuelves a intentarlo. Consultas a gente con más experiencia que tú. Te permites un día de bajón por no haber conseguido bajar tus tiempos corriendo (por ejemplo) pero solo te permites uno. Un día tirada en el sofá sí, dos no. ¿Por qué?, porque al día siguiente el contador  se pone a cero y hay que volver a empezar.

Pasas las hojas de tu agenda hacia atrás y te sonríes. Hay un montón de números y notas sobre las sesiones de entrenamiento es lo que ocupa ahora cada hueco. Con cierto orgullo te das cuenta que estás adquiriendo un hábito. Es curioso, pero mientras que antes marcabas con rotu rojo cuándo te tocaba pelu, ahora haces lo propio pero con las citas de las carreras que quieres disputar.

Dejas para los finde los caprichos culinarios y los saboreas como si fuesen un regalo. Disfrutas compartiendo todas tus impresiones con otras personas que hacen exactamente lo mismo que tú. Ya no se trata de un cambio físico más o menos evidente, sino que mentalmente te sientes mucho mejor que hace 10 años y más fuerte. Empiezas a ser lo que de verdad quieres ser; una persona decidida a luchar por las cosas que quiere, y las ganas que le pones cada día a cumplir con la rutina de los entrenamientos se extiende a cualquier ámbito y rincón de tu vida.

Y como si no hubiese un mañana publicas tus “selfies” en tu red favorita y enseñas dientes después de una sesión de abdominales. Termina el día, pero recuerda que mañana el contador se pone a cero. Será tiempo para empezar de nuevo.

después de una sesión de abdominales

Ey, que todo esto me lo ha dicho una amiga, eh!

Kiss & Love! 

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20 Responses
  • Juan
    noviembre 9, 2015

    Se suele decir que somos lo que comemos algo tan típico como una dieta sana y equilibrada bien complementada con un deporte que cada vez tiene más adeptos como el running, de lo mejor que se puede hacer.

    Muy buen blog y explicaciones de tus experiencias, a seguir así!

    Cuando quieras, puedes pasarte por el mío

    Un saludo desde Cádiz

    #TULIMITESTAENQUENOHAYLIMITE

  • Juan
    noviembre 5, 2015

    Enhorabuena por tu blog ypor hacer del running, tu estilo de vida. Es una “droga” de las más placenteras que existen y no tiene efectos secundarios nocivos para la salud. Descubrir el running y practicarlo asiduamente es sinónimo de vida, de buena salud.

    Cuando quieras te puedes pasar por mi blog y ver lo que allí se cuece

    Un saludo y recuerda

    #TULIMITESTAENQUENOHAYLIMITE

    http://runningmiestilodevida.blogspot.com.es/

  • Ama
    mayo 18, 2014

    Hola guapa!
    Llevo tiempo siguiendote por Instagram y acabo de leer este superpost!!! Me siento taaaaan identificada… Te cuento…
    Tengo casi 27 años y toda la vida he hecho deporte (futbol, running, spinning, gym…). El caso es que hace 4 años me diagnosticaron asma de esfuerzo y tengo un poco aparcado el deporte en general… me dedico a patearme mi pueblo cuando las ganas me acompañan pero no consigo adoptarlo como una rutina.
    Mi problema con la comida es aun mayor… me encanta comer y soy un pozo sin fondo!!! Y llevo toda la vida engordando y adelgazando cual globo se infla y se desinfla… (lo que has dicho de los vaqueros es justo lo que me ocurre a mi… lorza fuera, semana que no como…).
    Estoy intentando mentalizarme de llevar una vida mas sana y poder empezar a correr a diario, pero me da miedo no conseguir resultados con la comida y temo mucho más aún no poder dar tres pasos seguidos con el dichoso asma… pero habiendo leido este post tan motivador, creo que sere capaz de hacer algo con todo ello…
    Me podrias dar algun consejo para empezar hoy mismo????
    Muchas gracias guapisima!!! Eres un encanto y desprendes muchisima energia siempre!!!
    Un besazo!!!
    (Pd: muchisima suerte en estos 21 dias con los preparativos finales!!! Todo saldra genial!!!!)

  • marisa
    mayo 10, 2014

    Un post muy motivador..gracias

  • Debi
    marzo 21, 2014

    Hola! te he descubierto hoy y ya he visitado unas cuantas entradas 🙂 Empecé con el running como propósito de año nuevo y esta semana he conseguido hacer 6,5 km del tirón, no sabes el subidón de adrenalina que me ha dado!! mi primera carrera la tengo el próximo 6 de abril y estoy con ganas pero con miedo!!

    Mi visita de hoy a tu blog no ha sido la última, me verás más por aquí!

    saludos

    • Kiss After Running
      marzo 21, 2014

      Genial Debi,
      Qué buen ritmo llevas!Lo importante es no abandonar el hábito.
      Correr te hace más libre, más feliz, te ayuda a llevar mejor el día a día, te relaja y al mismo tiempo es un subidón de adrenalina.
      Corras mucho o poco, más despacio y más rápido realmente no es lo más importante. Correr para disfrutar es lo que realmente engancha 🙂
      Un abrazo runner!

  • Natalia
    marzo 11, 2014

    Siempre me encanta lo que nos cuentas! me has arrancado una sonrisilla con lo de que ahora marcamos en rojo las competiciones y antes la pelu… hemos cambiado tanto de estilo de vida… y todo al llegar a los 30, fíjate que yo era fumadora social, pero fumadora, un cafelín con un piti para mi era gloria bendita o fumarme uno después de una cena deliciosa con amigos…
    Y además nosotras vamos a cambiar de estado civil, qué lujazo!

    • Kiss After Running
      marzo 11, 2014

      Enhorabuena Natalia!!!
      Disfruta a tope de los preparativos.
      Yo siempre digo que hay que saber disfrutar también. Darse un capricho de vez en cuando tb es salud y nos permite tomarnos un pequeños descanso.
      Pero sí es verdad que el tabaco es mejor dejarlo. Pero soy consciente que es muy muy complicado.
      Ánimo guerrera!!

  • Laura Luna
    marzo 9, 2014

    Hola, te acabo de descubrir! Llevo dos mes con el running y abriendo los ojos con la dieta saludable y con ese cambio de mente que describes como exactamente lo siento en mi cabeza! Feliz a rabiar y con una energia que ni recordaba! Gracias a gente como tu que nos vais abriendo este camino que no es facil, pero que engancha y te llena!

    • Kiss After Running
      marzo 10, 2014

      Muchas gracias Laura Luna,
      Lo cierto es que yo no abro camino, sino que lo exploro casi a la vez que todos vosotros.
      Aprendo cada día y simplemente lo comparto.
      Me alegra muchísimo que lo estés disfrutando así.
      Un abrazo.

  • Novatillo Total
    marzo 7, 2014

    Gran post KAR!!!
    Me he reído un rato con este “retrato al desnudo” de tu relación con los estilos de vida saludables. Todos hemos cometido errores de esos, la mayoría de ellos relacionados con la insconsciencia de ser jóvenes. Pero… alguna ventaja tenía que tener ser más mayor y nos va entrando poco a poco el sentido común y así mejoramos…
    Eso sí, en el diagrama de arriba me faltan los ascensorismos 😉 (con el icono de Instagram sólo no me vale) especifica, especifica..
    Un abrazo

    • Kiss After Running
      marzo 7, 2014

      Tienes toda la razón del mundo Novatillo.
      Lo de mis postureo empieza a ser enfermedad xD
      Estoy deseando leer la crónica de la nueva gran aventura de los novatillos.
      Siempre es un placer verte por aquí 🙂 Un abrazo enorme para la Novatilla!
      Besos crack

  • Blanka
    marzo 6, 2014

    Me ha encantado este post, me he sentido muy identificada con él, y me ha hecho sonreir en muchos momentos pensando en mi mísma y las estupideces que he llegado a hacer con la comida. “Esa” a la que había declarado la guerra desde jovencita se está convirtiendo en en “amiga” y gracias a gente que leo y sigo en instagram (como tu) me hace darme cuenta que no estoy sola. Apenas acabo de empezar (cuatro meses de cambios) y solo el hecho de escribir me acobarda un poco porque la constancia nunca ha sido mi fuerte en nada y temo escribir sobre ello para no defraudarme. Pero algo me dice que nada será igual, ya que yo no soy la misma, algo ha hecho “click” en mi cerebro y lo que eran eónes de esfuerzo hace años ahora son pequeños pasos. Gracias

    • Kiss After Running
      marzo 6, 2014

      🙂
      Creo que a todos nos pasa eso mismo.
      Lo importante es tener esa actitud, disfrutar y relajarse un poco de vez en cuando.
      Ánimo y adelante!
      Un abrazo enorme Blanka

  • saasugar
    marzo 6, 2014

    jo es que a veces es dificil salir del bucle en el que caemos, pero bueno, cuando entras en el bueno te sientes bien y sabes que lo que haces es bueno para tí. me encanta tu blog jejej muak

  • Haydee
    marzo 6, 2014

    Hola guapa. Completamente identificada.
    En mi caso, sigo cayéndome, sigo aprendiendo. Sigo luchando con mis atracones de comida como consecuencia de las dietas restrictivas que he llevado en el pasado, sigo lidiando con la rutina de los habitos saludables, sigo lidiando con escuchar a mi cuerpo y sigo lidiando con mi entorno que no es tan favorable en el sentido de poder llevar hábitos…
    Esta carrera lleva tiempo pero es muy satisfactoria cuando vences de vez en cuando.

    Ánimo!

    • Kiss After Running
      marzo 6, 2014

      Haydee,
      Eres una campeona. A veces es complicado, pero hay que saber disfrutarlo y poner mucha cabeza.
      Roma no se hizo en un día y esto es apostar por un estilo de vida.
      Es el trabajo del día a día. Hay que saborear cada pequeño progreso y celebrarlo.
      Un abrazo guapa!

  • Lorenzo
    marzo 6, 2014

    JAJAJAJJAJA No puedo estar más de acuerdo!!!! por supuesto que es importante (y en mi caso, necesario y vital), pero lo que sí es importante de verdad es “cerrar el pico”; vamos, controlar lo que comes, tanto en cantidad como en calidad, porque de verdad que es la base de todo.
    Yo también corro, y no bien pero sí mucho, y buscando una alternativa al gym, di con el paleotraining y de ahí me enganché a la paleodieta. Es verdad que no la sigo de manera estricta (como salvado o copos de avena, leche de avena o sin lactosa, yogures de esa misma leche, alguna vez (cada vez menos), pasta, pero integral, etc), pero lo fundamental es preocuparse por lo que comemos. Un libro súper ilustrativo al respecto es el de Patricia Pérez “Yo sí que como”.
    Claro que hay que comer, nada de dietas “hipo” o “Dukan” o rollos similares, con las que ganas más de lo que pierdes.
    Y si se come bien, cada vez se va más fuerte; es un círculo “vicioso” (como lo del correr, que es un vicio!!!! jejejejej)
    Besos!!!!

  • Laura
    marzo 6, 2014

    Oleeee tuu!!! Muy bien guapa, genial entrada bieeeennnnn!!!!! Un besazo peaso runner

  • Lorena
    marzo 5, 2014

    Encantame!todo o que dis,os errores que cometemos ao principio…sobre todo o dos hidratos jajaja,pero despois vamos cambiando…e seguiremos cambiando pero para mellor por que o que queremos e saude

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